
Producto del colapso vivido hace algunos días en el Servicio de Urgencia del nosocomio local, donde se debieron asistir de manera simultánea cinco urgencias, la dirección del recinto salió al paso de acusaciones y críticas a un aumento en la demora de las atenciones.
El director del hospital de Quellón, Juan Gallardo Narváez, salió al paso de las denuncias por excesiva demora en la atención de pacientes en el servicio de urgencia del mismo recinto, hecho acontecido a comienzos de ésta semana, señalando que la situación se generó producto de que en algún momento de la jornada se debió atender de manera simultánea cinco emergencias con riesgo vital para los pacientes.
“Con alguna frecuencia ocurre que se juntan pacientes complicados cuya gravedad hace que se congestione el servicio de urgencia”, señaló el directivo. Agregando que dicho día se tuvo que priorizar la atención de aquellos pacientes críticos, lo que incidió en una espera mucho más de lo normal de quienes aguardaban en urgencia con situaciones que no implicaban riesgo de muerte.
Gallardo señaló en éste sentido que la comunidad debe entender que no solo en Quellón, sino que en todos los recintos de salud del país, existe la obligación de atender primero a los pacientes cuya situación implique riesgo vital, y luego los casos de menor complejidad. “Que la gente entienda que aquí no se atiende por orden de llegada, como suele ocurrir en cualquier oficina pública, ya que en esos lugares no hay riesgo de que los usuarios fallezcan por esperar más o menos”, enfatizó.
Señaló además que por estos días el personal del hospital de Quellón aún se encuentra en etapa de aprendizaje e inducción del sistema informático SIDRA, el que permitirá en el futuro manejar una base de datos digital de cada paciente, con lo cual se espera reducir considerablemente los tiempos de espera. Sistema que aquel día se suspendió por algunas horas y se volvió a trabajar manualmente en la recopilación e ingreso de datos los pacientes a fin de que éste elemento no retardara aún más la atención.
Criticó también la liviandad con la cual se emitieron juicios y denuncias por las redes sociales sin comprender el problema de fondo, lo que incidió en que muchas personas reclamaran airadamente una atención más rápida en desmedro de las más urgentes. “Cuando se emiten juicios dañinos y sin antecedentes se destruye, no se construye, se generan dudas, temores y malestares”, agregó Gallardo. Haciendo un llamado a la comunidad a tomar con discreción las denuncias que se hacen a través de medios de comunicación informales, ya que lamentablemente la gente no repara en cuestionar dichas acusaciones, sino que las acepta de inmediato y lo que es peor, se produce un efecto dominó que lo único que hace es sembrar dudas en la población y resulta ser una bofetada al buen trabajo que se ha venido haciendo en el último tiempo en el hospital local.
Gallardo reiteró finalmente su llamado a la ciudadanía de Quellón, a usar los servicios adecuados para cada sintomatología o patología que presenten, ya que lamentablemente de la totalidad de pacientes que llegan al servicio de urgencia del hospital, el 90% fácilmente podrían ser atendidos en la atención primaria de salud, ya sea Cesfam o Cescof, lo que incide en que hayan menos urgencias, pero una atención siempre colapsada. “El día en cuestión teníamos acá cerca de 40 pacientes y en el Cesfam no había ninguno”, esgrimió el director del recinto como para graficar el pernicioso fenómeno que se presenta y que en algunas ocasiones termina por estallar en situaciones como la denunciada.
